La Imposición de tocas y solaperas o ceremonia de la luz, está establecida como un acto académico que simboliza el compromiso de vocación y servicio de los estudiantes con la comunidad y su futura labor como cuidadores. Su origen se da con la enfermera inglesa Florence Nightingale, pionera de la enfermería contemporánea, quien portaba una pequeña lámpara para atender a los heridos en combate durante la guerra de Crimea.